sábado, 13 de mayo de 2017

PABLO ESCOBAR, EL BARRIO

El legado de Pablo Escobar en los diferentes campos de la sociedad y cultura colombiana son innumerables. A pesar de las cicatrices que conserva la ciudad de aquella oscura época, aún se aprecia lo que fue la vida del narcotraficante colombiano. Sus casas, edificios, haciendas y propiedades son custodiadas celosamente por parte de la policía nacional y la fiscalía, restringiendo el acceso a ellas. No obstante, allí siguen, erigidas, impasibles a pesar del paso del tiempo. Uno de los legados más representativos que dejó aquella época es el barrio llamado Medellín sin Tugurios, o como se le conoce popularmente: El barrio Pablo Escobar.

(Foto: EFE)

El aviso gigante expuesto a la entrada del barrio, un recordatorio a todos los políticos de la ciudad y del país sobre quién construyó las casas. Al cruzar esta frontera, Pablo deja de ser el narcotraficante y mafioso más peligroso que tuvo el país, y, por el contrario, se convierte en el artífice de los sueños de miles que, con sus viviendas, se sigue cumpliendo.  La administración comunal no permitió que el barrio llevara en nombre de aquel controvertido personaje, y a pesar de que oficialmente Pablo Escobar no es el nombre del barrio, todos lo conocen así. Sus habitantes conocían al Patrón como un hombre bondadoso y bueno, como la persona que les dio un techo y un lugar que, casi treinta años después, sigue siendo su casa. En este pequeño lugar de la ciudad de Medellín, no se juzgan los delitos del capo del cartel de Medellín. Sin embargo, Medellín sin Tugurios es un barrio con muchas necesidades y carece de servicios para su comunidad, como colegio y canchas recreativas. Bienvenidos al barrio Pablo Escobar.


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